viernes, 25 de marzo de 2016

LA PASIÓN VIVIENTE, TORRECILLA DE LOS ÁNGELES

Una de las maravillas culturales que se pueden visitar en Semana Santa en Sierra de Gata es la La Pasión Viviente de Torrecilla de los Ángeles, que este año 2016 va por su representación número 27.
En todo un alarde de puesta en escena para un municipio tan pequeño como es Torrecilla, es digno de tener en cuenta esta representación teatral que tiene mucho de didáctica tanto para el público adulto como para el infantil.
















La Pasión Viviente de Torrecilla de los Ángeles es digna de tener en cuenta en cualquier guía de viajes que se precie y que quiera promocionar Sierra de Gata en Semana Santa. Es de los mejores espectáculos litúrgicos que se pueden visitar por esta fechas; ya que el visitante es uno más en esta representación teatral que recorre las calles de una localidad que le ha sabido dar un enfoque diferente a la tradicional Semana Santa

jueves, 24 de marzo de 2016

HERNÁN CENTENO, "EL TRAVIESO", SEÑOR DEL CASTILLO DE RAPAPELO




Era media tarde y las calles del Azevo se encontraban tranquilas, hasta que un castañear de herraduras sonó cada vez más intenso, y rompió con la parsimoniosa quietud de las callejuelas intrincadas de la población. En ese instante, un par de hombres espigados asomaron al quicio de la puerta, de uno de esos grandes caserones habitados por gentes de realengo y acaudaladas fortunas.
                Uno de ellos se giró y, dejando atrás el umbral de la entrada, trancó suavemente la puerta; mientras el otro aguardaba impaciente a medida que el ruido del trotar de los caballos se hacía cada vez más cercano.
                La intranquilidad del guardián desapareció en el instante mismo en el que divisó a lo lejos la figura de dos jinetes, a los que seguía un carruaje con el escudo del Ducado de Alba.
                -Ya han llegado- gritó el servicial asistente; mientras éste abría la puerta.
                Desde el rellano de la escalera le contestó una voz femenina -en un poquinino baja el amu, dili que esperin, estamus acabandu de vestirlu.
                La manera de hablar de las gentes de estas tierras le continuaba llamando la atención al fiel servidor; a pesar de los años que llevaba conviviendo con ellos. Salió de nuevo y sujetando la brida del caballo de uno de los jinetes les comunicó que en breve bajarían al señor; mientras les ofreció una jarra de agua fresca, que acababa de sacar de una de las tinajas que se guardaban en el sótano de la casa, para que el agua se mantuviese fría.
                -Es de agradecer, el camino desde Coria ha sido largo y con este dichoso polvo trae uno la garganta reseca-contestó el jinete.
                El otro caballero, junto con el cochero y una persona del servicio del Ducado de Alba, que también venía en la comitiva, se acercaron a beber. En ese preciso instante asomó por la puerta, tumbado en una espariuela y acompañado de su hijo, el excelso caballero Dº Fernán Centeno, conocido entre los miembros de la Corte por el sobrenombre de “El Travieso”.
                La senectud y los avatares de su vida habían hecho mella últimamente en su salud; y por ello su amigo el Duque de Alba decidió que lo poco que le quedase de vida, a su leal y fiel servidor, los debería pasar éste en las mejores condiciones posibles en su palacio de Coria. Por dicho motivo había ordenado desplazar este séquito para transportar al guerrero y político; quien en otros tiempos conquistó desde su fortaleza de Rapapelo el castillo de Trevejo y el de Eljas; se enfrentó al hermano de Clavero de la Orden de Alcántara, Dº Hernando de Monroy; y aseguró el trono para la Reina Isabel La Católica, enfrentándose a las tropas portuguesas que asolaron estas tierras y las de la vecina Salamanca, que las pretendían para Dª Juana la Beltraneja.
                Al ínclito paladín, Dº Fernán Centeno, le hubiera gustado pasar estos últimos días de su vida en la acogedora población del Azevo; en la que residía desde que los Reyes Católicos le asignaron una renta vitalicia de 30.000 maravedís por su fidelidad y los servicios prestados a la Corona; pero su estado de salud lo hacía inviable.
Mientras lo introducían sus sirvientes en el carruaje expiró con fuerza, y con la poca energía que le permitían sus pulmones olió por última vez la fragancia del azahar de sus naranjos. Acto seguido giró su cabeza para ver, por entre el hueco que dejaban los que le transportaban, el azul del cielo que se desdibujaba por entre la silueta de su gran amada Jálama; en cuyas cumbres tantas veces había galopado y guerreado, era consciente de que sería la última vez que la vería. Una pequeña sensación de ansiedad le recorrió por la garganta pero sabía que todo era cosa de ese destino que tan bien se había portado con él a lo largo de toda su vida.
                Entre los sollozos del personal, que en estos últimos tiempos le había asistido; los enviados  del Duque de Alba cerraron las puertas del carruaje y dieron la orden de comenzar el viaje. La llegada a Coria de Fernán Centeno sería cuestión de horas, quizás días; así finalizaría la historia de uno de los personajes más bizarros que se han engendrado estas recias tierras.


miércoles, 23 de marzo de 2016

MOLINO DEL MEDIO, ROBLEDILLO DE GATA

Esta Semana Santa tuvimos la suerte de visitar el Molino del Medio de mi amigo Julio Rodríguez-Calvarro, en Robledillo de Gata. 
Julio es de los pocos hombres de Sierra de Gata que desde un espíritu emprendedor y cultural ha sabido restaurar el molino de sus antepasados y convertirlo en un importante atractivo cultural; de los pocos de los que goza Sierra de Gata. 




Además del molino, perfectamente restaurado, Julio ha puesto en marcha un tienda de productos relacionados principalmente con el aceite, aunque también se pueden encontrar una amplia variedad de productos alimenticios extremeños, que hacen las delicias de los visitantes.




No se puede visitar Sierra de Gata y no hacer una parada en el Molino del Medio y sobre todo hablar y saludar a Julio que tanto mérito tiene al mantener vivo uno de los cientos de molinos que en otro tiempo poblaron nuestra Comarca


miércoles, 16 de marzo de 2016

EL ESGRAFIADO EN SIERRA DE GATA

Como buena tierra de transición que ha sido Sierra de Gata la fusión e influencias culturales forman parte de su historia y un magnífico ejemplo de ello es el esgrafiado que decora las fachadas de sus edificios.
            De clara influencia castellanoleonesa este tipo de adorno en los edificios de nuestra comarca sigue la pauta y las técnicas empleadas en la arquitectura segoviana, abulense y salmantina.
            Por lo general nos lo encontramos en inmuebles que pertenecieron a las clases adineradas, las cuales intentaron copiar aquello que veían en las viviendas de las gentes pudientes de otras zonas geográficas próximas a la comarca o simplemente intentaron romper con la frialdad de la roca granítica que otorgaba a los edificios un cierto aire espartano.
            El esgrafiado tenía una fase inicial en la que se enfoscaba el muro de la vivienda con una masa de tono oscuro; una vez secada ésta se procedía a extender sobre ella otra capa de masa más fina y de otro color. En esta última capa se marcaban unos dibujos con unas plantillas para posteriormente eliminar toda la masa que figuraba en lo alrededores del dibujo, hasta que aparecía la primera capa que se le dio a la fachada; así el dibujo sobresalía sobre el muro de la vivienda en un color diferente. 


            Con bellas muestras en la totalidad de las localidades de nuestra comarca destacan sobre todas ellas las de la encantadora población serrana de Robledillo de Gata. Realmente curiosos son los del antiguo edificio que perteneció a los monjes franciscanos; el cual conserva un esgrafiado de clara influencia precolombina. Pero no hemos de obviar la decoración de un inmueble céntrico de la misma localidad en el que, junto a ciertas imágenes de animales y seres humanos, se puede contemplar una de las mejores reproducciones del emblema de Sierra de Gata que se conservan en toda la comarca.




            Lástima que el transcurso del tiempo; así como la desidia y el desconocimiento estén provocando la pérdida de un buen número de estas fachadas de edificios que conservaban, hasta hace bien poco, este tipo de arte que bien podríamos definir como el eclecticismo entre el arte pictórico y el escultórico. 




ISIDORO RODRÍGUEZ VÁZQUEZ, el Tarzán acebano





Hubo un tiempo en el que en los pueblos de Sierra de Gata era necesaria la presencia de algún vecino que fuese capaz de perseguir y lograr la extinción de determinadas alimañas como los lobos. En ese papel destacó el vecino de Acebo Isidoro Rodríguez Vázquez, que en la década de los años 50 se presentó en Villasbuenas de Gata con dos lobos y una loba que tenían atemorizados a los pastores de la zona.
Pero Isidoro ya había batido otros records; como la captura de un jabalí de 150 kilos de peso o la captura de una loba con ocho lobeznos en el vientre. 
Este trampero, al igual que muchos otros nacidos por estas tierra, logró su experiencia en este tipo de arte de caza gracias a su prematura actividad cinegética; la cual comenzó a una edad muy temprana, casi siendo un niño, en la década de los años 20, cuando cazaba todo tipo de animales en los ríos y campos acebanos.


Este vecino de Acebo se convirtió en un auténtico mito después de que el gran Valeriano Gutiérrez Mácías publicase un extenso artículo sobre él en 1959 en el diario ABC. Posteriormente Alonso de la Torre, en el año 2002, volvió a retomar la figura de Isidoro en otro artículo publicado en el Periódico de Extremadura.












lunes, 14 de marzo de 2016

GONZALO HERNÁNDEZ VIERA, GOLO




Gonzalo o más bien Golo, pseudónimo con el que firmaba sus obras, nació en Hoyos el 27 de junio de 1927. Desde una edad muy temprana se sintió atraído por la pintura y mientras transcurre su infancia en Hoyos dibuja  todo aquello que le llama la atención.
                Será a mediado de la década de los años 30, más concretamente en 1935, cuando se traslade junto con su familia a Baracaldo, desde donde pasarán a Marsella. En esta ciudad mediterránea se enriquecerá su espíritu artístico gracias a las influencias pictóricas de los grandes pintores que por aquella época abundan en el país galo y a su vez conocerá de primera mano todas las vanguardias europeas de la época. Será en Marsella donde realice sus primeros óleos de paisajes.
                Con el tiempo volverá junto a su familia a España. En salamanca cursará la carrera de magisterio, aprobando a continuación las oposiciones que le darán independencia económica para poder centrarse en su Universo artístico. Al poco tiempo se casará con la soyana María Luisa Valiente.
                Con el tiempo y gracias a determinados acuerdos internacionales el Ministerio de Educación le destinará a Colombia, más concretamente a la ciudad de Cali, donde impartirá con gran éxito infinidad de cursos de pintura y de manualidades.
                En 1966 regresará a España, refugiándose en su pueblo natal, Hoyos, es entonces cuando a parte de su trabajo en su taller, en el que da forma a infinidad de tipos de madera, realiza multitud de obras de arte para particulares por los pueblos de Sierra de Gata. Muchas de ellas han desaparecido por el desconocimiento y la ignorancia de ciertos individuos, como los dos bellos cuadros que decoraron durante décadas uno de los muchos bares que han existido en Acebo. Afortunadamente en esta localidad y en lo que fue hasta hace poco otro establecimiento hostelero se conserva una de sus mejores composiciones pictóricas, que en cierta forma nos recuerda a los cuadros de Paul Cezanne ambientados en Tahiti. Es una pintura de grandes dimensiones que representa a unas mujeres indígenas de voluptuosas formas  realizadas en relieve en una playa tropical.
                Pero Golo también dejó un legado escrito que fueron cuatro volúmenes titulados Formación Manual y publicados por la editorial Epesa en el año 1970.
                En el año 1973 expuso su obra en Cáceres; unas tallas en madera de olivo, la madera que más le gustaba trabajar, que representaban “El Mundo Fantástico de Golo”.
                Este genial artista serragatino finalmente fallecería en marzo de 2010 en Sierra de Gata, con su ausencia nuestra comarca se quedó sin uno de sus artistas más autóctono.





martes, 8 de marzo de 2016

ISIDORO MELLADO, EL MARCO POLO CORIANO


Que los extremeños nos crecemos ante las dificultades no es nuevo; que somos capaces de superar los retos más difíciles, lo dice la historia de la humanidad. Entre ese grupo de extremeños que han escrito la historia de España y del ser humano cabría incluir a nuestro paisano de Coria, Isidoro Mellado, quien en un arrebato de coraje se cogió su bicicleta y se fue a ver mundo.
                La noticia la dio por primera vez Televisión Española en un pequeño reportaje de unos minutos que pasó desapercibido para mucha gente. En el mismo se relataba las tribulaciones de este coriano, que a la manera de Marco Polo, o de Willy Fog, se recorrió, durante ocho años, la inmensidad del globo terráqueo; como lo demuestran sus cinco cuadernos de bitácora aún conservados por sus familiares más cercanos, los cuales residen en la actualidad en Coria.


                Hoy en día esa hazaña nos puede parecer baladí pero en la década de los años veinte del siglo pasado tan sólo las realizaban aquellas personas que habían heredado el espíritu de los viajeros y expedicionarios europeos de finales del siglo XIX.
                Pasó por la India, llegó al Japón desde la mítica Catai, desde allí se dio el salto a Hispanoamérica; dónde compartió viaje con una amiga que tenía la misma afición que él. De todo ese periplo volvió experto en idiomas y plantas medicinales.               


LAUREANO GARCÍA CAMISÓN Y DOMÍNGUEZ, EL MÉDICO DE ALFONSO XII



El Dr. Laureano García Camisón y Domínguez nació el 7 de marzo de 1836 en Villanueva de la Sierra, en el seno de una familia aburguesada. Desde muy joven le atrajeron los temas relacionados con la salud; interés éste transmitido por su padre y su abuelo que eran boticarios. Sus estudios elementales los cursó en su localidad de origen hasta que se trasladó a Cáceres para comenzar los estudios de secundaria. Su primer contacto con la Universidad fue en la facultad de filosofía y letras de Salamanca donde obtuvo el título de bachiller el 31 de mayo de 1855. Posteriormente se trasladó Madrid para estudiar medicina en la Universidad Central.
                La carrera de medicina la cursó con tal brillantez que el título de licenciado le fue concedido gratis como premio extraordinario y con la calificación de sobresaliente en todas las asignaturas de la carrera.
                En 1862 entró, por oposición, como médico-cirujano en el Real Patrimonio; ese mismo año hizo oposición a una plaza en San Juan de Dios y en el Hospital General. A los pocos meses obtuvo el título de doctor y fue elegido académico de  Médico-Quirúrgica.
                El 4 de abril de 1862 ingresó en el Cuerpo de Sanidad Militar, desde esa fecha prestó importantes servicios médico-militares, ascendiendo en 1875 a subinspector, y en 1878 a médico mayor, por antigüedad.
                Durante la guerra civil del siglo XIX tomó parte, entre otras acciones, en la de San Pedro Abanto y el levantamiento del bloqueo de Pamplona, pasando desde ese momento al Cuartel Real.
                En 1873 y 1875 fue comisionado por el Gobierno para estudiar los progresos de la cirugía en Viena y París; dos años después recibió el encargo de explicar los Estudios de Cirugía Militar y Clínica Quirúrgica.
                El 27 de octubre de 1879 fue nombrado médico de cámara del Rey Alfonso XII, seis años más tarde, sustituyendo al Marqués de San Gregorio, fue nombrado médico primero de la Real Cámara.
                Poseía la Gran Cruz de Isabel la Católica, la Gran Cruz del Mérito Naval Blanca, la Gran Cruz Blanca del Mérito Militar, la del Cristo de Portugal y la de San Miguel de Baviera y las medallas de Alfonso XII, con el pasador de Pamplona; guerra civil con el pasador de Cartagena y Bilbao, con el pasador de San Pedro Abanto y Galdames.
                Fue académico de la Real de Medicina y uno de los más prestigiosos cirujanos de su época. Monárquico militante, mantuvo una estrecha amistad con el Rey Alfonso XII; asistiendo a éste en su última enfermedad. En política militó en el Partido Conservador, sentándose en diez ocasiones en el Congreso, siendo elegido en todas ellas por el distrito de Hoyos y de Coria.
                Amasó una gran fortuna durante sus años de trabajo que invirtió en un extenso patrimonio inmobiliario y rústico en la ciudad de Coria. Según el profesor Sánchez Marroyo al Doctor Camisón sus propiedades rústicas le hicieron figurar durante mucho tiempo en un lugar destacado de la oligarquía agraria cacereña, más concretamente el nº 14 en el año 1901.
                Su Fallecimiento tuvo lugar el 7 de noviembre de 1910 en su casa de la calle de la Reina nº 27 de Madrid.

MARCELINO GUERRA HONTIVEROS, HISTORIADOR OFICIAL DE GATA



Muy poco sabemos de Marcelino Guerra Hontiveros y ello a pesar de que era nieto de Don Pedro Hontiveros y Aparicio que fue Senador del Reino en varias ocasiones y quien organizó a la milicia de Gata para hacer frente a los franceses desde Cuidad Rodrigo; sitio defendido hasta la extenuación por el Gobernador de Ciudad Rodrigo, D. Andrés Pérez de Herrasti.
                D. Marcelino Guerra Hontiveros es el demiurgo de las obras literarias sobre las poblaciones de nuestra comarca. Su libro Apuntes Históricos acerca de la Villa de Gata publicado en Salamanca en 1897 es una obra literaria que en su simpleza explica perfectamente la historia y las costumbres de la Villa de Gata. Este libro con el tiempo se ha convertido en el guión seguido por el resto de las obras de poblaciones de Sierra de Gata que han aparecido en épocas actuales; por ello D. Marcelino Guerra Hontiveros fue un innovador y un intelectual preocupado por el pasado y la historia de su tierra.

Pero además D. Marcelino cultivó otros campos literarios como se encargó de recoger el periódico La Ilustración Española y Americana el 8 de marzo de 1888, entre cuyas páginas se anunciaba la publicación de un libro de poesías de nuestro paisano titulado Colección de Coplas, que fue vendido en Coria en el establecimiento de la señora Montero en la plaza mayor nº 4.

SIXTO LÓPEZ LÓPEZ, UNO MÁS DE LA SAGA DE JURISTAS VALVERDEÑOS


Sixto López López nació en Valverde del Fresno el 7 de Julio de 1917. Sixto fue el segundo hijo de Alfonsa y Juan (un acaudalado comerciante de ascendencia portuguesa), pasó los primeros años de su infancia en su pueblo natal. Hablaba “A Fala” o Valverdeiro como la mayor parte de sus vecinos. Con nueve años ingresó interno en el Colegio Salesiano de Salamanca donde completó sus estudios escolares con excelentes calificaciones. En esta época desarrolló su cariño por la figura de Don Bosco, que le perseguiría durante el resto de su vida. Acabada la etapa escolar, y motivado en parte por su primo el fiscal Santiago Chamorro Piñero, continuó sus estudios universitarios en la capital salmantina donde se matriculó en Derecho. Durante la guerra civil interrumpió sus estudios universitarios.
Durante la guerra contrajo una grave neumonía las secuelas de esta enfermedad le acompañaron el resto de su vida y terminaron derivando en una enfermedad pulmonar obstructiva. Medina era considerada zona de retaguardia, por lo que la experiencia bélica fue relativamente tranquila; sin embargo la guerra, como para casi todas las familias españolas, trajo desgarradoras consecuencias para los suyos y por parte de ambos bandos: Su tío Casto Prieto, alcalde de Salamanca en la República, fue detenido y fusilado por las tropas "nacionales" y, el hermano de su cuñado, Teodoro Pascual Cordero, diputado de la CEDA, era asesinado en Madrid a manos de las milicias republicanas.

Al acabar la contienda se reincorporó a los estudios jurídicos y en tan solo un año aprobó los dos cursos de estudios que le restaban. Acabada la carrera se desplazó a Madrid para preparar oposiciones de Notaría, pero, apenas 15 meses después de iniciar las oposiciones, y con intención de tomar práctica en las pruebas de acceso, se presentó a los exámenes de judicatura, aprobando, para su sorpresa y con excelente nota, en el primer intento. La posibilidad de independizarse económicamente, el prestigio del cargo y la fascinación profesional por el ejercicio directo del Derecho, lo abocaron a aceptar el cargo y asumir con ganas y entrega el ejercicio de la tarea jurisdiccional. Su primer destino fue Jarandilla de la Vega, donde se incorporó con apenas 28 años y experimentó personalmente las incursiones guerrilleras del Maquisard.
Sixto contrajo matrimonio en Madrid el 25 de Mayo de 1953 con María Matilde Gutiérrez Robles, (Badajoz, 1933) con quien tuvo 4 hijos: María Teresa (Coria, 1954), Juan Sixto (Coria, 1955), María Matilde (Salamanca, 1961) y José Miguel (Coria, 1963). Además de su carrera judicial, Sixto fue un gran aficionado a la genealogía y al estudio de la Geografía e Historia de la Península Ibérica.
En su larga carrera judicial, de más de 40 años, paso por todos los escalafones, desde Juez de Instrucción y Primera Instancia, hasta Presidente de varias Salas de la Audiencia Territorial de Madrid. Intervino en muchos procedimientos de gran impacto mediático para la época como el Caso Sofico, el encarcelamiento de Eleuterio Sánchez El Lute, el recurso de la sentencia de legalización del Partido Comunista de España (Donde su voto dirimente como Presidente de Sala fue decisivo), supervisión del proceso electoral de 1977, la legalización de Herri Batasuna en 1985, su intervención en el Caso Nani o el procesamiento del Gobernador Civil de Cáceres que le costó un fulminante e inopinado traslado forzoso de Salamanca (Donde vivía en el mismo inmueble que Carmen Laforet) a Barcelona en un momento complicado para sus circunstancias personales y familiares.
            Antes de su jubilación Sixto obtuvo el reconocimiento formal a su brillante y larga carrera por parte del  Ministerio de Justicia al serle otorgada la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort.
Los diez últimos años de su vida los pasó acompañado de una mascarilla y una botella de oxígeno sin perder nunca su simpatía, buen humor, ganas de viajar y persistencia en el trabajo. Su jubilación se produjo en 1986, si bien, la falta de Magistrados y el alto número de asuntos por resolver lo mantuvieron en su cargo de manera excepcional hasta poco antes de su muerte. Durante esos años se vio obligado a alternar su quehacer con frecuentes ingresos hospitalarios. Sixto López falleció sin sufrimiento en Madrid, en la madrugada del 2 de mayo de 1991 a la edad de 74 años.

JUAN ACEDO RICO, CONDE DE LA CAÑADA


La familia Godínez de Paz se extendió desde Villamiel por toda Sierra de Gata. Una rama de esa familia se estableció en Acebo donde era poseedora de un molino por concesión del Duque de Alba.
                La familia que regentaba el molino en nombre de los Godínez de Paz tuvo un hijo con un gran potencial intelectual, sus padres hicieron todos los esfuerzos para que el chico se hiciese cura. A este cura, hijo de molinero, le salió un sobrino igual de inteligente que él; pero que no quería hacerse sacerdote.
El joven sobrino del cura estudió sus primeros años en el Convento de Acebo; luego se marchó a la Universidad de Salamanca donde le protegió el villamelano José de Jerez, catedrático de dicha Universidad.
                Había nacido en Acebo en 1760 y su nombre era Juan Acedo Rico. Formó parte de los manteístas, los universitarios pobres que se enfrentaban a los colegiales universitarios de origen noble formados en los colegios mayores.
                Cuando terminó los estudios universitarios, Juan Acedo Rico, pasó a formar parte de los golillas, partido político del Conde de Floridablanca.
                Fue nombrado abogado del Consejo de Castilla. Sus escritos alcanzaron muy pronto fama por su rigor jurídico: Apuntamientos prácticos para todos los trámites de los juicios civiles, así ordinarios como extraordinarios, que se empiezan, continúan, y acaban en los tribunales reales. Observaciones prácticas sobre los recursos de fuerza: modo y forma de introducirlos, continuarlos y determinarlos en los tribunales reales superiores. Aunque el que le consagró fue: Exposición de un breve, en el cual el Papa Pío VI concedió a Carlos III y sus sucesores facultad de percibir algunas rentas eclesiásticas para emplearlas en los piadosos fines de S.M. Con este estudio se legalizaba el que la Corona se podía quedar con la tercera parte de las rentas de todas las capellanías incongruas del país. La Corona le premió con el título de Conde de la Cañada en 1789.
                Se casó con una Amat, familia de rancio abolengo, y unió sus dos apellidos Juan Acedo-Rico y Rodríguez. Cuando el Conde de Floridablanca cayó en desgracia él también perdió sus privilegios. Volvió a Acebo y se construyó un caserón que todavía se encuentra en pie. En 1816 nació su hijo Rafael, segundo Conde de la cañada y teniente General. El primer Conde de la Cañada murió en Madrid en 1821.


sábado, 5 de marzo de 2016

Fray José Pedro Panto, Un Franciscano Valverdeiro en las Misiones Californianas




Fray José Pedro Panto nació en la villa fronteriza de Valverde del Fresno en el año 1778. La gran presencia e influencia de la Orden Franciscana en Sierra de Gata, comarca en la que tenían numerosos conventos (San Martín de Trevejo, Hoyos, Acebo, Gata, Descargamaría) favoreció el que un joven  Fray Pedro Panto se adhiriese a dicha Orden religiosa, muy posiblemente desde el convento de San Miguel ubicado en San Martín de Trevejo y que por aquel entonces pertenecía a la demarcación provincial del mismo nombre (S. Miguel); encontrándose adscrito a la Diócesis salmantina de Ciudad Rodrigo. Con el tiempo se convirtió en Misionero de la Orden Franciscana y al igual que muchos religiosos serranos partió para América siguiendo muy de cerca los pasos de Fray Junípero Serra.
El 2 de junio de 1803, Panto arribó al Real Hospicio de Misioneros de Indias en  El Puerto de Santa María (actualmente Convento de Santo Domingo), lugar donde los religiosos se hospedaban antes de partir para el continente americano. Acompañado de Fray Gerónimo Boscana, con quien le uniría una estrecha amistad hasta el día de su muerte, se embarcó en el puerto de Cádiz el 18 de julio de 1803. Viajó en la embarcación "Nuestra Señora del Pilar", también conocida como "La Fortuna" siendo su capitán D. Pedro Ignacio de Estillarte. Arribaron al puerto mexicano de Vera Cruz el 24 de octubre. Por aquellas fechas la ciudad portuaria sufría una epidemia de "vómito negro" por lo que, a pesar de encontrarse extenuados por el duro viaje, los viajeros abandonaron la ciudad mexicana de inmediato. Tras un viaje plagado de incidentes y después de tres jornadas llegaron a la capital, México.
Una vez en la capital mexicana se incorporó en 1803 al Colegio de San Fernando (sede principal de la Orden Franciscana en la capital mexicana). Siete años más tarde partiría hacia tierras de California con el objeto de ayudar a las tareas de colonización y evangelización iniciadas por Fray Junípero pocos años antes y alentadas políticamente desde España durante el reinado de Carlos III. Existen documentos sobre la solicitud y posterior autorización realizada en 1809 por Fray Agustín Garijo (Guardián del Colegio de San Fernando) al Virrey y al Arzobispo de México para enviar a Panto y a fray Marcelino Marguínez a Nueva California. Su destino definitivo queda confirmado en la carta enviada por Fray José Antonio Uría desde la capital de México a José de la Guerra en Tepic el 14 de Noviembre de 1809. Su llegada a San Diego en California se produjo el 28 de Julio de 1810, cuando se incorporó a la Misión de San Diego de Alcalá como ayudante del Prior Fray Pedro Pascual Oliva. Entre sus tareas conocidas destacó la de construir un nuevo canal y acequia de suministro de agua para la misión (del que todavía quedan algunos vestigios arqueológicos). Así mismo se le encomendó la tarea de la reconstrucción del edificio principal de la Misión, arruinado como consecuencia del terremoto de 1803.
La relación con los “indios Dieguinos” o "Kumeyaay" habitantes de la zona era pacífica; aunque se mantenían ciertas reservas fruto de los continuos y violentos altercados que se habían mantenido pocos años atrás. Igualmente las relaciones de los misioneros con las autoridades civiles, según se desprende de las cartas del propio Panto, también dejaban bastante que desear.
Una tarde de noviembre de 1811 Panto sufrió vómitos después de la cena. Su sopa había sido envenenada por el cocinero, el indio Nazario, con una planta llamada cuchasquelaai, también conocida como “Escoba Amarga”. Esta planta es bastante común en Sierra de Gata y muy posiblemente Fray Panto la conociese; aunque es bastante probable que desconociese sus efectos tóxicos. Tras seis meses de larga agonía Fray Panto fallecía al fin el 30 de junio de 1812. En su acta de defunción, levantada por su inseparable amigo Fray Gerónimo Boscana, con la asistencia de Fray Tomás de Ahumada, consta que falleció a las 7 de la noche y que "no pudo recibir el Viático" debido a sus continuos vómitos. El entierro se celebró el 2 de julio; mientras que el funeral lo ofició Fray Jerónimo Boscana.
Parece ser que entre las motivaciones que llevaron al indio Nazario a asesinar a Fray Panto se encuentra el duro castigo al que este sacerdote sometió al indígena, 100 latigazos. El nombre de Fray Pedro figura actualmente en una lápida bajo el altar mayor de la Misión de San Diego de Alcalá junto al de otros mártires de la colonización de California.

El envenenamiento, muerte y procedimiento judicial en relación a este suceso lo convierten en el primer hecho criminal con resultado de muerte investigado y resuelto de la ciudad de San Diego.

FELIPE CAMISÓN ASENSIO



Nació en la localidad de Torre de don Miguel el 20 de junio de 1929; después de sus estudios de bachillerato aprobó el ingreso en la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid. Al igual que otros muchos estudiantes de Sierra de Gata, que salieron de nuestra región para formarse intelectualmente, consiguió licenciarse de forma brillante.
                Nada más finalizar sus estudios universitarios, en lugar de permanecer en España, decide formarse a nivel internacional y para ello se traslada a trabajar y a estudiar a países como USA o Rusia, pasando por América Central, Italia, Holanda, Bélgica y Grecia.
                Con el paso de los años y debido a su sólida formación y experiencia regresa a España siendo nombrado Ingeniero Jefe del I.R.Y.D.A. (Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario)  y posteriormente ingeniero-jefe del Servicio de Colonización del Ministerio de Agricultura. Gracias a él y a su interés por nuestra Tierra y en especial por la Comarca de Sierra de Gata fue posible que se ejecutasen las grandes obras que transformaron en regadío amplias tierras de nuestra Comarca y que se establecieran las primeras poblaciones de colonización del Rosarito, Borbollón, Gabriel y Galán, etc.
                Desde 1971 hasta 1979 fue nombrado presidente de la Diputación Provincial de Cáceres. Entre sus grandes logros, desde ese cargo, cabe citar la creación del Colegio Universitario de Cáceres. Además desde la Diputación se preocupó de la potenciación de la vivienda, la mejora de los caminos y carreteras, también realizó una labor de mecenazgo cultural que reavivó el sentimiento cultural de la provincia, largamente aletargado.
                Ideológicamente militó en las filas de la UCD y en las del Partido Popular; partido este último por el que fue Eurodiputado  desde el año 1995 hasta el año 2004.
                Don Felipe Camisón Asensio finalmente falleció el 31 de mayo de 2009, con él se fue una de las personas que más ha hecho por la provincia de Cáceres y en especial por el desarrollo y la integración económica y social de Sierra de Gata en el contexto de extremeño.


EUGENIO SIMON ACOSTA, UN JURISTA DE VALVERDE DEL FRESNO


Eugenio Simón Acosta, nació en Valverde del Fresno (Cáceres) en 1951; como muchos otros estudiantes de Sierra de Gata se licenció en Derecho por la Universidad de Salamanca en 1973. Posteriormente se graduó en la Universidad de Valladolid, con Premio Extraordinario de Licenciatura. Además fue becario del Real Colegio de los Españoles de Bolonia y Doctor en Derecho por la Universidad de Bolonia. Tesis doctoral sobre "Autonomia e potere tributario dei Comuni", con máxima calificación de "110/110 e lode", y Premio Vittorio Emmanuele II.
  • En 1977 fue nombrado Profesor Adjunto de Universidad, obteniendo plaza en la Facultad de Derecho de Cáceres (Universidad de Extremadura), donde ejerció la docencia e investigación desde ese año hasta 1983.
  • En noviembre de 1983 ganó la plaza de Catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Santiago de Compostela. Desde 1986 desempeña la plaza de Profesor Ordinario de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad de Navarra.
  • Ha dirigido los estudios de postgrado de la Facultad de Derecho, entre los que se encuentran el Master de Derecho de Empresa y el Master de Asesoría Fiscal. Actualmente dirige el Master de Asesoría Fiscal.
  • Ha sido Profesor Visitante de la Facultad de Derecho en la Universidad de París-XII.
  • Es Miembro del Consejo de Redacción de Editorial Aranzadi. Preside el Consejo de Redacción de la revista Quincena Fiscal y coordina el equipo de dirección de Jurisprudencia Tributaria. Miembro del Consejo de Redacción de las siguientes revistas: Revista Española de Derecho Financiero, Revista de Derecho Financiero y Hacienda Pública, Crónica Tributaria, Impuestos.
  • Otros consejos científicos: Miembro del Consejo Asesor del Anuario de Derecho de la Universidad Austral de Buenos Aires, y miembro del Consejo Consultivo de la Revista de la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura.
  • Asociaciones: Miembro del Consejo de Dirección de la Asociación Española de Derecho Financiero, integrada en el Instituto Latinoamericano de Derecho Tributario. Miembro de la Asociación de Profesores de Derecho Financiero y Tributario.
  • Ha sido Director de alrededor de veinte tesis doctorales.
  • Ha formado parte de las siguientes comisiones de expertos para reformas tributarias:
    • Vocal de la "Comisión para el Estudio de Medidas y Propuestas de Reforma del IRPF", creada por Resolución de la Secretaría de Estado de Hacienda de 19-2-1997.
    • Vocal de la "Comisión para continuar la reforma del IRPF", creada por Resolución de la Secretaría de Estado de Hacienda de 28-1-2002.
    • Vocal de la "Comisión para el estudio del borrador del Anteproyecto de la Ley General Tributaria", creada por Resolución de la Secretaría de Estado de Hacienda de 1-10-2002.
    • Miembro del Grupo de Trabajo para la reforma del Código Tributario de América Latina, constituido en el seno del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), Panamá, junio 2004.
  • Ha participado en numerosos congresos y reuniones científicas y ha pronunciado conferencias en España, y otros países (Francia, Portugal, Polonia, Argentina, México, Perú, etc.)
  • Es miembro del Consejo de Administración de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Navarra.
  • Entre sus publicaciones cabe destacar:
    • Un centenar de artículos doctrinales en revistas científicas de la especialidad de Derecho Financiero y Tributario.
    • También es autor de varios libros de Derecho Tributario, entre los que destacan los siguientes:
      • El Derecho Financiero y la Ciencia Jurídica, Studia Albornotiana, Bolonia, 1975
      • Curso sobre el Sistema Impositivo Estatal, Editorial Ceura, Madrid, 1981
      • Manual de Derecho Tributario Local, Escola d'Administraciò Publica, Generalitat de Cataluña, 1985
      • Cuestiones Tributarias Prácticas, Editorial La Ley, Madrid, 1989 (1ª ed) y 1990 (2ª ed).
      • El IVA en España, Ed. Lex Nova, Valladolid, 1987.
      • Fiscalidad de las Sucesiones y Donaciones, Editorial Lex Nova, Valladolid, 1989.
      • La reforma de las Haciendas Locales, Editorial Lex Nova, Valladolid, 1991.
      • Los incrementos no justificados de patrimonio, Ed. Aranzadi, Pamplona, 1997
      • El delito de defraudación tributaria, Ed. Aranzadi, Pamplona, 1998
      • Las tasas de las entidades locales, Ed. Aranzadi, Pamplona, 1999.
      • El nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Ed. Aranzadi, Pamplona, 1999.
Ha sido distinguido por S.M. el Rey don Juan Carlos I con la Encomienda con Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
Desde 1985 desempeña la cátedra de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad de Navarra y dirige, en este campus, el Máster Universitario en Asesoría Fiscal. Actualmente es miembro del Consejo de Navarra y vocal del Consejo de Defensa del Contribuyente. Además preside la Junta Arbitral de Resolución de Conflictos en Materia de Tributos del Estado Cedidos a Comunidades Autónomas. El Ministerio de Hacienda ha renovado por un nuevo periodo de cinco años su mandato, a propuesta unánime del Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades Autónomas.


ENRIQUE DE AGUINAGA, EL VALVERDEÑO CRONISTA DE MADRID



D. Enrique de Aguinaga López nació en Valverde del Fresno en 1923. Desde ese pequeño rincón de Extremadura se convirtió con el tiempo en un referente del periodismo nacional y en uno de los principales cronistas de la capital de España.
                Durante años ha sido catedrático emérito de la Universidad Complutense, donde impartió numerosos masters de doctorado. Con anterioridad fue secretario de la facultad de Ciencias de la Información.
                Ha colaborado en infinidad de ocasiones con diversas publicaciones como Ilustración de Madrid; además de haber trabajado en diversos medios de prensa. En el periódico el País mantuvo una dura polémica con Moncho Alpuente sobre los derribos de los mercados de Olavide y San Ildefonso acaecidos veinte años antes. Fue un íntimo amigo del humorista gráfico D. Antonio Mingote.
                Entre sus grandes logros cuenta con haber sido uno de los promotores de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales, de cuya Junta Rectora formó parte desde su fundación hasta 1992.
                En el año 1994 ingresó en la Real Academia de Doctores de España. Entre sus numerosas publicaciones se pueden citar las siguientes:
-Los alcaldes de Isabel II.
-Aquí hubo una guerra: otra memoria histórica, otra antología.
-La cabalgata de los Reyes Magos.
-Capital de la República.
-La capitalidad en Mesoneros Romanos.
-Dimensión científica del periodismo: discurso de ingreso pronunciado por el Excmo. Sr. D. Enrique Aguinaga.
-Encuesta de Salud en la población universitaria de Navarra y Murcia.
-Epistemología del ejercicio periodístico.
-Idea de la capitalidad de Madrid.
-Informe sobre Falange.
-José Antonio Primo de Rivera.
-Los madrileños del fuero.
-Ramón en la Puerta del Sol.

DIEGO DE SANTIAGO, EL ALQUIMISTA MAÑEGO




Diego de Santiago nació a mediados del siglo XVI en San Martín de Trevejo. Con el tiempo se convirtió en una figura destacada del paracelsismo en España.
                Trabajó en San Martín de Trevejo, Zamora, el Escorial y Sevilla; ciudad esta última donde desarrolló la mayor parte de sus obras.
                Escribió un folleto sobre consejos prácticos para combatir la peste, Preservativos contra la Peste, publicado en Sevilla en 1599; sin embargo su obra cumbre fue: Arte Separatoria, publicada en Sevilla en 1598. El título completo de la obra era: Arte Separatoria y modo de apartar todos los licores que se sacan por vía de Destilación: para que las medicinas obren con mayor virtud y presteza. En la Obra se autocalifica como destilador de su Majestad.
                En el laboratorio del Escorial destacó junto con el destilador Ricardo Stanhurst. Puesto científico que detentaban ambos en la Casa Real de Felipe II.
                Su obra está plenamente influida por Paracelso y ataca de forma continuada los argumentos de la autoridad científica y los métodos de investigación empleados hasta la fecha. Diego de Santiago escribe en un lenguaje vulgar, no en latín como mandaban los cánones científicos de la época. Además es un experimentalista y es uno de los primeros científicos modernos que surgen en España. Con el tiempo se convirtió en una figura clave en la intersección entre el paracelsismo y la alquimia. Su libro Arte Separatoria es el libro más destacado en materia química del siglo XVI.